Creo que leer esta entrevista a Gumersindo Lafuente en JotDown, hoy que celebramos el Día del Periodista en el Perú, debería estar entre los ‘Urgentes’ de mis colegas (y de tarea para estudiantes de Periodismo o Comunicación en este feriado puente).


Aquí algunos extractos de la misma, que he agrupado en temáticas según mi criterio. Ah, y las negritas son mías.

Sobre la labor de los periodistas en la actualidad

Hoy la gran diferencia es el tiempo real. Como consumidores, podemos saber lo que ocurre de forma inmediata. Y como periodistas, podemos también crear las historias en tiempo real. Dar noticias de última hora, pero al mismo tiempo ir fabricando los análisis, madurando la manera de contar las cosas.

Tendemos a hacer análisis demasiado simplistas y a defender el periodismo de antes como lo mejor de la historia. Hoy se hacen productos periodísticos geniales. Si analizas la hemeroteca, ves productos periodísticos muy buenos y muy mediocres.

Lo que ocurre en el nuevo ecosistema es que la posibilidad de emitir información está al alcance de cualquiera. La multiplicidad de emisores es brutal. La cantidad de información es demoledora. ¿Eso es un peligro? Eso es una oportunidad para los periodistas. Nuestro papel evoluciona y algunas cosas que antes eran necesarias, ahora no lo son tanto. Y hay nuevas destrezas que los periodistas han de manejar, como el filtrado de la información.

Es que el periodismo no puede ejercerse sin interlocución con las audiencias, porque el público lo exige y la tecnología lo permite.

Sobre el entorno actual de la industria periodística

Estamos en un momento revolucionario. Esto no es una transición. Es una verdadera revolución. Cuando da comienzo una revolución es imposible saber cómo va a terminar. Es más, normalmente a las vanguardias de la revolución es a las que les cortan la cabeza.

Nunca tuvimos mejores herramientas para contar la realidad. Pero esas mismas herramientas son las que están poniendo contra las cuerdas, económica e industrialmente, a los medios de comunicación tradicionales y, muy singularmente, a los periódicos. Tenemos que movernos en esa contradicción. El secreto de la salida de la crisis es resolver esa contradicción.

Tenemos que manejar un nuevo ingrediente, que es la incertidumbre. Hasta hace poco, los grandes diarios trabajaban bajo unas determinadas certidumbres. Tenían muy claro su modelo de negocio, sus ingresos, el escenario de comercialización, cómo les afectaban determinadas crisis económicas.

Ellos quieren seguir trabajando con certezas. Los gestores de los medios de comunicación necesitan certezas. No están formados ni preparados, no tienen los conocimientos ni el criterio suficiente para trabajar en el nuevo sistema.

La tentación en Internet de hacer cosas por el tráfico fácil es permanente.

Sobre la visión de los directivos de la industria

Yo, desde el primer día, les avisé de que no iba a ser así (Habla sobre el Ipad como salvador). Que la plataforma de salvación de sus negocios no es recurrir permanentemente a las antiguas maneras de comercializar la información. La verdadera plataforma de salvación del periodismo no es otra que aprovechar las oportunidades de los nuevos sistemas de distribución de la información y de comunicación con las audiencias.

Yo soy partidario de invertir lo justo en las miradas al pasado. La apuesta, muy costosa, en lo que inevitablemente muere no me parece un sistema muy inteligente de gastar el dinero.

Los dinosaurios, ante esa sensación de ser agredidos por nuevos actores que intervienen en un mundo donde ellos antes eran un oligopolio, generan capas y estructuras para protegerse. En este ecosistema tan complejo, tan pantanoso, los dinosaurios, cuantas más superestructuras generan, más se hunden. Más incapacidad tienen para moverse y para comprender. Y más posibilidades tienen de fracasar en el intento de dar ese gran salto a un nuevo mundo.

Es muy duro ver que los medios de comunicación, cuya especialidad es contar y analizar lo que ocurre, son los más incapaces de ponerlo en práctica cuando eso afecta a su propio oficio. Los medios saben analizar la realidad, pero no su realidad.

Sobre modelos de negocio
Pero el debate sobre cómo se financian los medios no se puede arreglar con recetas simplistas como “ahora nos ponemos todos de pago.” Si fuera sencillo ya se habría hecho. Si no se hace es porque se hacen las cuentas y no cuadra.

La segunda fase debería haber sido la explosión de nichos de contenidos. Crear comunidades de audiencia. Establecer diálogo con ellas. Mantener la tensión informativa de asuntos políticos, culturales, sociales, económicos y deportivos, sí, pero por debajo de esa estructura clásica, deben generarse nichos de información con una calidad muy elevada.

Creas micronichos de periodismo de calidad para crear esas comunidades. Y el análisis de las comunidades permiten nuevos sistemas de venta de publicidad y de comercialización de nuevos productos.

Tener a los grandes anunciantes pero recuperar las múltiples vías de ingresos del antiguo ecosistema.

Hay urgencias de financiación, pero para tener un modelo de negocio hace falta tener un modelo de producto. Y no se está invirtiendo lo suficiente en eso.

La gran oportunidad es el consumo de información en movilidad. Ese sí que es el gran quiosco. No el iPad como chisme, sino acceder a la información desde cualquier lugar y en tiempo real. Si nos ponemos en la piel del que te lo pide, podemos generar ritos de consumo.

Sobre las oportunidades para los estudiantes de Comunicaciones y Periodismo
Unos estudiantes me preguntaban cómo conseguir trabajo. Yo les dije que, a la hora de contratar, ya no pido currículos sino enlaces. A blogs, actividad en redes sociales… Si me interesan, a lo mejor os pido el currículum. Que usen herramientas gratuitas para demostrar su talento. Si tengo que contratar a cinco periodistas y tengo diez candidatos, ya filtrados, a igualdad de condiciones, me quedo con los cinco que sepan usar redes sociales y estén presentes en ellas.