La percepción de los medios tradicionales en Internet  es que los comentarios de los usuarios son un problema. La estructura informativa de los periódicos nunca  estuvo preparada para una voz tan alta por parte de la audiencia. Pero no se les puede condenar, pues pasar de la impresentable ‘Página del Lector’  a una noticia de Libia en su sitio web  con 800 comentarios es un tránsito demasiado traumático.

En un inicio los periódicos en Internet les dieron la voz a los usuarios en espacios cerrados cómo foros y encuestas, hasta que optaron por abrir los comentarios en todas sus notas. Lo que sucedió es que la audiencia tenía mucho que decir. Decía cosas inteligentes, estúpidas, interesantes, banales, insultantes o punzantes. De todo, pero tanto, que fue inmanejable. Antes esta situación había dos opciones. O se cerraban los comentarios en casi todas las noticias o se contrataba una tropa de periodistas para filtrar los comentarios.

Una vez le pregunte a Gumersindo Lafuente (Director de la web de El País de España) sobre por qué había cerrado los comentarios en la mayoría de sus notas. El respondió con sagacidad. “Nosotros escogemos que batalla queremos pelear”.

Pero en realidad a la audiencia no le importó no poder comentar en las noticias de estos sitios. Ellos tenían en Twitter la panacea de la opinión. El lugar técnicamente creado para opinar, tagear, mencionar, linkear y crear tendencias. Toda una plataforma que permite en 140 caracteres opinar de lo que se les plazca.

Sin embargo, hubo un sitio de noticias en Internet, nacido en la red, que vió en los comentarios una oportunidad. El Huffington Post, en vez de huir de los terroristas – comentaristas, decidió invertir en ellos al crear su ‘Huffpost Social News’  Ellos no querían comentarios anónimos y tampoco comentarios identificados en su propia comunidad. Querían comentarios en sus noticias conectados a Facebook y Twitter.

Cada comentario en el HuffPo se convierte, para ellos, en una oportunidad de viralidad. Cada opinión en su sitio web también se logra ver en los flujos sociales de los usuarios. Cada dicho de la audiencia es un enlace en los flujos de Twitter y Facebook. Entre más comenta un usuario más posibilidades de viralizar existen. Cada comentarista es un community manager que distribuye las noticias del Huffington.

Hace unos días leía una noticia sobre como el Huffington llegó a los 100 millones  de comentarios. Para un medio tradicional eso hubiera sido un gran dolor de cabeza, para el HuffPo es un logro. Con un equipo moderador de 30 personas y un software especializado en filtrar, esta web de noticias invierte en los comentarios.

El HuffPo sabe que sus usuarios entran por su portada, por Google, pero también por las redes sociales y que mejor que los comentarios, como la vía natural para distribuir sus noticias. ¿Será por esto que este sitio web ha superado en usuarios al New York Times? Sin comentarios😉