Los medios siguen mediando y siguen cumpliendo su papel. Pero esta vez no median entre la realidad y los lectores, sino entre la Internet y los prosumidores. Los medios – una vez más – hacen valer su importancia al darse cuenta que aún tienen mucho trabajo que hacer, pero esta vez no en la escasez de la información, sino la sobreabundancia de data.

Le preguntan al director de El País de España, en una entrevista abierta a la audiencia en su web: ¿La filtración en Wikileak es periodismo? Él responde:

“Esa es una pregunta que roza la metafísica. Digamos de forma más modesta que Wikileaks nos ha permitido hacer gran periodismo. Periodismo del que cambia la historia y del que los ciudadanos están cada vez más necesitados en un mundo donde los Estados y los políticos tratan cada vez más de hurtar la información a sus sociedades”.

Si plataformas como los blogs, Twitter y YouTube hacían temer a los periodistas que existe una real desintermediación de la realidad, ahora nos damos cuenta que es lo contrario. El caso de los ‘Cablegates’ demuestra el poderoso papel que siguen cumpliendo los medios. El País, The Guardian, Spiegel, Le Monde y The New York Times son los medios, que por su tradición periodística, decidieron interpretar, corroborar y cruzar las fuentes para dar a conocer a su audiencia qué es lo que Wikileaks estaba filtrando.

“Estos medios han trabajado por separado en la valoración y selección del material, y pondrán a disposición de sus lectores aquellas historias que cada uno considere de mayor interés; en algunos casos serán coincidentes, en otros no”, indicó El País en una nota.

Por otro lado, una plataforma como Wikileaks se convierte en el espacio ideal para poder publicar información confidencial protegiendo a la fuente. Wikileaks es una garganta profunda, muy profunda, que mantiene en el anonimato a quien proporcionó la información y que permitió exponer los 250 mil mensajes del Departamento de Estado de Estados Unidos.

La fuente logra liberarse de los compromisos políticos y económicos de los medios, al subir contenidos en Wikileaks y por otro lado los medios cumplen su papel, a cabalidad, al interpretar todo este mar de información. Cómo dice Jeff Jarvis, los medios tradicionales solo sobrevivirán en la red, si dan un valor añadido.

Lo que ha hecho El País, NYT, The Guardian, Spiegel y Le Monde (todos los idiomas asegurados) es justamente eso: dar un valor añadido a la información; dar fiabilidad, credibilidad y respaldo. Ahora a Google News solo le quedará algo que hacer: enlazar todos esos contenidos de medios y dárselos en bandeja a la audiencia, que como yo, reinterpretaran el suceso en blogs, tuits, estados de Facebook, videos de YouTube o cualquier otro nuevo contenido. El círculo de la información nunca acaba.

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