Hace unos días le daba vueltas a algunas ideas sobre modelos de negocios para medios tradicionales en Internet. Mi única conclusión es que los medios no aprenden la lección. No tengo una respuesta sobre cuál debe ser el modelo de negocio para un periódico en Internet, pues ya sería millonario, pero tengo algunas teorías.

Los métodos para rentabilizar que han buscado plataformas como Google y Facebook es por todos conocido. Haciéndole caso a la ‘Larga Cola‘ (Long Tail), ellos optaron por los pequeños nichos de mercado, con autogestión de los usuarios. La idea fue: todos podemos estar en la capacidad de anunciar en Internet, no solo los grandes.

Esta idea en los diario impresos no es nueva, pues existen  los clasificados. Sin embargo, en Internet este espacio no ha sido cubierto por los medios tradicionales, sino por plataformas como Craiglist (el terror de los medios en Estados Unidos). Los grandes medios apuntan a los grandes anunciantes con formatos tipo banner. Tratan de vender en Internet, cómo se vende en los periódicos y revistas: vender espacios.

¿Y que pasaría si los medios tradicionales en Internet también atiendes a los pequeños nichos de mercados, es decir a la larga cola? Podrían haber banners tipo Google Anuncios,  para que los usuarios tengan un espacio, autogestionado, con banners contextuales con las noticias, al mejor estilo de Google Adsense. O banners que respondan a los gusto de la audiencia, tipo los anuncios de Facebook.

Banners que aparezcan junto a una noticia de manera contextual, creado por personas comunes, que quiera anunciar en un medio en Internet. ¿Por qué no darle la oportunidad a los usuarios de crear sus propios anuncios en una web de un periódico tradicional, con un sistema de autogestión?

Otra idea es: ¿por qué seguir solo vendiendo espacios cuando se puede vender contenido? Lo que quiero decir es que no solo se deben ofrecer banners a los anunciantes, sino también tags, categorías, búsquedas y contenidos acompañados de auspicios como publicidad insertada en videos, al estilo YouTube. Es decir, Google ya nos enseñó que los tags son dinero, pues son una clara demostración de la producción periodística de un tema determinado y la representación de la información más consumida por un usuario.

Es momento de dejar de ver a las webs de noticias, como una revistas o periódicos, con espacios para vender, y ver sus posibilidades hipervinculadas, interactivas y multimedias.