hipervinculos

Leía el artículo de Jeff Jarvis sobre, como AP tiene la intención de cobrar a quienes enlacen o citen sus contenidos, y me quedó muy claro que los medios tradicionales hacen todos los aspavientos para adaptarse al nuevo paradigma digital, pero en el momento que tocan su negocio, reaccionan con vehemencia, con medidas que solo producirán su propia destrucción.

Qué quiero decir. Quieren comportarse con los principios escribales en un mundo electronal (términos de Zapata y Biondi). Quieren creer que Internet no ha cambiado la concepción social, económica e intelectual del mundo. Los medios tradicionales no quieren aprender de los errores que llevaron a la debacle a la industria discográfica (a pesar del cierre de Napster). Otra vez quieren ser romanos en un nuevo mundo de bárbaros (de los de Baricco). Otra vez piensan que la mejor forma de preservarse es restringir el acceso al conocimiento.

Una de las características más notorias de los nativos digitales es que comparten su conocimiento. No lo guardan, ni lo atesoran. Parte de generar nuevo conocimiento está en compartirlo con enlaces. Y estos enlaces (cortados y comprimidos) son la piedra angular de Twitter. Usuarios que comparten su navegación de manera on line. Usuarios que quieren que otros conozcan lo que ellos han encontrado. Selectores humanos de información que resaltan los tesoros de la red.

El mandar un link por Twitter también es una nueva forma de exaltación del conocimiento aprendido. Es ufanarse de tu capacidad de navegación y de encontrar información válida. Por eso la importancia de que los periodistas adquieran un nuevo papel en este proceso de adquisición de información. Pues lo importante en este mar de información es ser un gran surfer, pero, por sobre todo, un gran pescador de información válida.

Ya quedó atrás los tiempos en que el conocimiento tenía que ser escondido en los sótanos de las iglesias (como ‘El nombre de la rosa’ de Humberto Eco). Hoy AP, con la escusa de respetar el copyright, se comporta de esta manera, al querer fiscalizar los enlaces de sus noticias con un software. Quiere ir contra el espíritu mismo de la red: la economía de los enlaces.

Los hipervínculos determinan la importancia de una página, gracias al Pagerank de Google; viralizan la información, con los links en los textos; y dan la oportunidad de reunir información de otras páginas en un solo espacio con los agregadores y selectores. No se puede intentar controlar la fuente de los enlaces, pues rompería todas las conexiones que tiene la red.

Lo que no entiende AP es qué significado tiene el conocimiento en esta nueva era digital. En Internet, el derecho de autor se define con un enlace y esa es la base del respeto a la propiedad. Un principio que tiene que ser comprendido con claridad por los medios y los periodistas.

Como explica Baricco en su libro Los Bárbaros, el conocimiento es ahora superficial y veloz; y no conoce de barreras y restricciones. Las personas son apreciadas por su capacidad de adquirir conocimiento con rapidez. Pero además se determina, como conocimiento, a la trayectoria para adquirirlo. Es decir, los hipervínculos que han determinado la experiencia para llegar al conocimiento.

Entonces, lo que quiere hacer AP es desconocer la adquisición del conocimiento en la red. Mientras los agregadores de noticias son los que mejor provecho sacan a la distribución de la información en Internet, los de la agencia norteamericana ven a estos agregadores como los grandes ladrones de la red.

Los medios tradicionales debe saber que la información en el nuevo mundo digital es: compartida, veloz, superficial y libre.

Notas relacionadas:

– Propuesta para AP: una ética de enlaces: Jeff Jarvis

La discografización del periodismo:  Pablo Mancini

El desesperado intento de AP por cobrar los links:  Soitu

Nota: ¿Se han dado cuenta cuantos enlaces hay en esta nota? Sería una fortuna pagar por todos.